Alejandro Fuenmayor: Me quito el sombrero ante el "Tío Cubi"

El destacado productor zuliano Alejandro Fuenmayor, dedica unas palabras que enaltecen la obra de "Tío Cubi" a quien considera un maestro de maestros en la producción radial y musical

Si de hablar de valores zulianos se trata, mencionar a Alejandro Fuenmayor Álvarez viene como anillo al dedo, pues, no hay duda del palmarés de este productor comunicacional y sus múltiples aportes a la radiocomunicación y a la televisión zuliana. Hoy, Alejandro hace vida en la "Madre Patria" pero su espíritu y su legado siguen intactos en su querida Maracaibo. No obstante, este artículo de su autoría, no retrata su autobiografía sino que enaltece la labor de otro valor zuliano, querido y admirado en el mundo musical y radial de nuestra región: Don Reinaldo Cubillán, cariñosamente conocido como "El Tío Cubi" hombre de gaita, de radio y de espectáculos, hombre de fe, padre, hermano y amigo solidario. Hombre exigente, pero generoso, de muy bajo perfil -porque así lo prefiere- en su respetada humildad, "Tío Cubi" ha cabalgado los caminos de la musicalidad zuliana ocupando hoy un sitial muy alto. De él se expresa con tal admiración Alejandro Fuenmayor.

Aquí está su artículo íntegro:

"No necesitó ser locutor ni operador de audio para convertirse en líder indiscutible del medio, es desde hace 20 años el director de radioemisoras más exitoso del occidente del país.

Este señor ha logrado reunir en discos, presentaciones y ante los micrófonos a las más emblemáticas figuras del canto y la locución de Venezuela. Artífice del grupo "Los Chiquinquireños" donde han regalado sus voces y composiciones los mejores entre los mejores del país; y sin fines de lucro, aunque parezca mentira.

Ha primado su amor y devoción a la madre de todos los zulianos. Reinaldo Cubillán o simplemente "el Tío Cubi" como le dicen sus amigos,  siempre ha sido un admirador de todos los valores zulianos tanto del canto, la actuación y la animación y con esa devoción, mientras trabajaba en el bufete de un respetado abogado, se lanzó a la radio, comprando un espacio de media hora diaria que le perifoneaba Gustavo Díaz, al que luego sumó a la hija del gran Pedro Colina, Lia Rosa Colina.

El reto fue más allá, "tocarle las narices" a León Magno (Montiel) transmitiendo la gaita todo el año; ese programa es el hoy archifamoso "La Gaita Antañona".

No se quedó allí el hombre de bajo perfil público; pero poderosa mente creadora. A comienzos de los 90's le ofrecen la dirección de la FM 102.1, la cual hasta ese momento, a pesar de contar con la dirección del famoso Charles Arapé, no había podido levantar vuelo.

El tío cubi, voltea la tortilla, la bautiza "Zuliana 102” y ya para 1999 ostentaba el primer lugar de sintonía sobre todas las emisoras AM y FM de la región, sitial que mantuvo hasta su injusto cierre por parte del presidente Hugo Chávez el 31 de julio de 2009.

Con el espíritu de “Zuliana” y buena parte de su personal hace lo mismo en 2010 con la 90.9 la cual bautiza como "La Chiquinquireña”. Como con Zuliana, en La Chiquinquireña, prevalece en su programación el talento musical zuliano y solo locutores de alta calidad en la animación.

No sé si La Chiquinquireña esté en primer lugar, como lo estuvo tantos años Zuliana; lo que si les digo, es que aquí en mi lejana España, es la única emisora de Maracaibo que escucho.

Cuando he conversado con Reinaldo Cubillán, me he dado cuenta de su gran capacidad como estratega en el manejo de un medio de comunicación. Yo, que he sido productor y su competencia algunas veces, me quito el sombrero ante él.

 

Algunos de los que han trabajado con este señor, dan cuenta de su excesiva generosidad y desprendimiento en favor de quien lo ha necesitado. También lo describen sumamente exigente e irritable en cuestiones de trabajo. Algún día el Zulia le hará un justo homenaje a este gran zuliano, un eterno enamorado del Zulia, sus artistas y nuestra bendita madre, la virgen María, en su advocación de Chiquinquirá".

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