¡NI ÁFRICA! Árida y destartalada mi Maracaibo en ruinas (Fotos)

La Maracaibo arruinada es consecuencia de años de indolencia de "todo el mundo"

El tiempo no se detuvo, se detuvieron los gobernantes de Maracaibo, abandonaron sus sagrados deberes de velar por muchas cosas, entre ellas, el ornato, la preservación de las áreas verdes, el mantenimiento y adecuación del alumbrado público, la recolección de desechos sólidos, la limpieza de cañadas, el asfaltado y demarcación de calles y avenidas, el mantenimiento del alcantarillado, el embellecimiento de plazas y parques y un tema que no puede dejarse de lado, la seguridad. Maracaibo luce así, destartalada, desolada, cual ciudad fantasma, una Maracaibo en ruinas es lo que hoy tenemos para sobrevivir. Esto no es una noticia nueva, es una añeja, triste y paupérrima noticia eterna con muchos responsables.

Dicen que las sociedades son el rostro o el reflejo de su gente y en Maracaibo la anarquía so pretexto de la crisis se apoderó de sus calles. Cientos de miles de tarantines horrorosos se aparcaron en las aceras de las calles de la ciudad ofreciendo frutas, hortalizas y otros productos que en cualquier parte del mundo civilizado se consiguen en cadenas de supermercados o abastos.

Hasta una estación de gasolina se convirtió en frutería ante la miarada indiferente de las autoridades, cuando el asunto se convierte en tema de salud pública en razón a los residuos de combustible y sus propiedades altamente letales para el consumo que aún yacen en sus bóvedas subterráneas de almacenamiento. Allí expenden frutas y hortalizas desde hace un montón de tiempo. Lo que fue la Estación de Combustible El Ángel, justo diagonal a Corpoelec Amparo, allí se instaló el mercado.

No se trata de quitarles el trabajo a los emprendedores con iniciativa de buscar "la platica" y emprender a todo riesgo un negocio que también beneficia al consumidor, pero, caramba, en eso debe haber un grado de responsabilidad, sentido común y respeto hacia las leyes.

Posiblemente, no los quiten nunca de donde ya se instalaron hasta con bloque y todo, pues, el costo en votos de tal acción no lo van a asumir. Ojalá nos equivoquemos y la Alcaldía de Willy Casanova se atreva a hacer cumplir las leyes y reorganizar esta anarquía que afea aún más a "la ciudad más bella".

La semaforización es otro calvario. Una incontable cantidad de semáforos no funcionan, o simplemente están desbaratados por la indolencia e inconsciencia de quienes osaron destruirlos. Maracaibo sea tal vez la única ciudad del mundo o de las pocas que solo existen en Venezuela donde murió a manos de la barbarie la red de teléfonos públicos, de manera que si quedan, están para recordarnos lo que un día fuimos como ciudad y en lo que con el pasar del tiempo nos hemos convertido. Todos los países del mundo, desde el más pobre hasta el más desarrollado, con el transcurrir de los años han evolucionado o al menos lo han intentado. En Maracaibo y el resto de Venezuela, todo lo contrario hemos retrocedido en más de 80 años de atraso urbano, social, tecnológico y humano.

Y es menester aclarar que no solo es responsabilidad de los gobiernos, sino de unos ciudadanos que parecen haberse acostumbrado a esta vida de "cañería" a este mal vivir tan indignante y  triste. Al final quienes destrozan un bien público no son precisamente los gobernantes, sino los "ciudadanos" término que habría que ver si en este momento cala en la sociedad maracaibera y venezolana en general. 

Por las razones que fueren: Pésimas acciones de protesta donde el vandalismo y el malandraje impera, falta de mantenimiento y ausencia de gobierno e indolencia de un pueblo, no hay forma que justifique que "la ciudad más bella" se encuentre así. ¿Dónde quedó el regionalismo y el amor por la ciudad? ¿Sólo en la letra de las gaitas y en la fanfarronería de sus habitantes? Es hora de reflexionar y actuar. Despierta y reacciona nos dijo Juan Pablo II en segunda visita en 1996.

Ernesto Ríos Blanco / Fotos: Ernesto Ríos / Panorama / Qué Pasa / La Verdad