
La tonada llanera como canto de trabajo colmado de sentimientos, sabiduría popular y vivencias encontró en la humanidad e ingenio de Simón Díaz su máxima representación… Este sencillo hombre de pueblo la paseó por el mundo entero como un canto de esperanza con la que el campesino apacigua sus soledades.
Simón Narciso Díaz Márquez, insigne folclorista venezolano, celebra un nuevo cumpleaños sumido en una demencia vascular que le impide mantenerse activo en escenarios, estudios de grabación, cabinas de radio y canales de televisión.
Humilde de cuna y generoso de corazón, siempre ha estado sonriente y dispuesto a contar y a cantar con el propósito de entretener y educar.
Nació el día ocho… del mes 8…del año 1928…a las 8:00 de la mañana en Barbacoas, hoy poblado del estado Aragua, pero para ese año pertenecía al estado Guárico. Es por eso que en ocasiones afirmaba que era guariqueño y aragüeño.
De niño fue alpargatero, bodeguero, becerrero y arriero, de allí que conociera como la palma de su mano los secretos de la enramada y el olor del mastranto de la sabana.
Juró amor eterno a la señora Betty, su esposa y amiga, con quien procreó tres hijos de nombre Simón Humberto, Bettsimar y Juan Bautista. A ellos concedió un hogar donde el la música, el amor, las risas, los juegos, el respeto, los estudios, el trabajo y la solidaridad tuvieron siempre un papel preponderante.
Sus padres, la señora Magdalena Márquez de Díaz y Juan Bautista Díaz, le enseñaron que la familia debía mantenerse unida pese a las dificultades, y que el trabajo compartido daba mejores frutos. Bajo esos principios formó a sus tres retoños.
Desde muy joven descubrió sus condiciones para la composición y la interpretación, facetas que desarrolló a la par de la producción, locución y animación de espacios de radio y de TV; actuación en películas cinematográficas; además de ser cuentacuentos, actor cómico, caricaturista y dibujante publicitario.
Su espacio “Contesta por Tío Simón” le abrió las puertas al corazón de los más chiquillos de casa, así como a sus padres, maestros y abuelos. De una manera simpática, tradicional y muy alegre entró a nuestros hogares con el único deseo de ser un Tío entrañable que nos motivaba a querer y a conocer cada día un poco más a nuestro país natal… Venezuela.
Tres generaciones en su familia se identifican con su nombre. El mundo le reconoce como el creador del clásico pasaje “Caballo viejo”, que data de hace 32 años y ha sido grabado en más de 300 versiones.
Autor de más de 180 piezas musicales. Con su música recorrió cada estado de Venezuela pero también elevó el tricolor nacional, con su liqui liqui de punta en blanco, en el Carnegie Hall de Nueva York y al recibir el premio Grammy Latino honorífico.
Dios te bendiga Tío Simón. Gracias por todo lo que nos has dado… una herencia de valor incalculable.
Redactora: Moraima Gutiérrez
Fotos: Archivo



