LEZAMA 99: El León más viejo de todos roza los cien años

El casi centenario fanático número uno del Caracas BBC goza de la admiración de todo el país beisbolero

El aficionado más antiguo que tiene Leones del Caracas es Jesús Alejandro Lezama. El que ha sido apodado por muchos “fanático número uno” del conjunto, a pesar de que en reiteradas ocasiones, ha dicho que ese mote es para todos los integrantes de la consecuente y leal legión capitalina.

Mucho se ha hablado del señor del guante, la bandera y la corneta que cada vez que cumple años se debe modificar el número de la camiseta, como en esta ocasión, en la que se colocará dos nueves, en alusión a los 99 años de edad a la que arribó el viernes y que trae consigo una agradable polémica, porque el 99 es el número de "Leo" el león mascota del Caracas. Ahora "Leo" deberá despojarse de su 99 y cedérselo a Lezama. 

La historia del elenco caraquista está ligada a este aficionado nacido en Tucupita, Estado Delta Amacuro, hace casi un siglo. Desde que el Caracas BBC poseía la denominación Cervecería, ya Lezama estaba en las gradas aupando con el popular instrumento, el cual explicó su historia en una oportunidad al departamento de prensa melenudo: “Yo iba al estadio y veía que Magallanes tenía un señor con una sirena. Como vi que el Caracas no tenía a nadie (que animara al equipo), agarré una corneta de pera y empecé a tocarla”.

Toda una vida siguiendo a una divisa, pues son 75 años que tiene el Caracas BBC. Ha visto grandes juegos, nombres, momentos, campeonatos (los 20 que exhiben) y hazañas, las cuales tiene para contar del equipo, aunque siempre ha resaltado “los No Hit No Run y la Serie del Caribe en México en 1981. El Caracas le metió dos no hit no run al Magallanes: los hicieron unos americanos (Lenny Yochim y Howie Reed). También le metieron dos a La Guaira que los hicieron papa e hijo “Luguito”. Otro récord un diciembre, Caracas le ganó al Magallanes 25-3, marca que todavía está vigente”, como describió a la web de los selváticos.

En otra entrevista, realizada por el Diario Panorama, mostró por qué a pesar de su avanzada edad sigue asistiendo al Estadio Universitario, su “otra casa”: “Mi familia dice que me enfermo cuando se acaba la temporada y es 100% verdad. Para mí el béisbol es una terapia. ¿Se imagina yo en mi casa viendo en el televisor un Caracas-Magallanes? Eso es lo peor que me puede pasar a mí. No veo juegos por televisión”, confesó quien también hizo vida en el antiguo estadio de San Agustín.

NOTIZULIA / Vía Meridiano