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Ricardo Cepeda: El heredero de “El Monumental”

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Su estatura mediana, 1.68 metros, contrasta con la grandeza de su espíritu. Una voz que entona con pasión la gaita zuliana, esa que defiende en cada rincón, pero que también se pasea por la décima, la danza, contradanza, bambuco y hasta el vals.

Ricardo José Cepeda Olivares nació un 8 de noviembre de 1952 en Maracaibo, irónicamente, el mismo día, aunque en año diferente, que murió “El Monumental”, Ricardo Aguirre.  Sin embargo la historia de estos personajes los une y entrelaza desde sus humildes inicios hasta el fervor mariano.

Cepeda fue uno de los alumnos que pasó por las manos de Aguirre. Ese encuentro marcaría al infante que encontró en el maestro una figura con valores arraigados en el amor que profesaba a la virgen del Rosario de Chiquinquirá y el profesionalismo con que asumía cada una de sus facetas.

Sus pinitos en la gaita los dio con Los compadritos, Los Tauros y Los Ciclones. Esto antes de  entrar como ejecutante del furro en el conjunto gaitero del liceo Carracciolo Parra Pérez. De allí sus pasos lo llevaron a:

  • Armonía Gaitera
  • Luces del Catatumbo (después se convirtieron en Los Tucusones)
  • Cardenales del Éxito (en dos oportunidades)
  • Universidad de la Gaita

Estas fueron las divisas por las que pasó antes de “crear, aunque tarde” su agrupación “Los Colosales”.

Quien no recuerda estos éxitos:

 

  • Mi Ranchito
  • Aleluya
  • Ceuta
  • Celestina Aurora
  • Aquel Zuliano
  • La Ranchería
  • Madre es madre
  • Bambuco

Las anécdotas que rodean a Cepeda son muchas. Desde su amor y compromiso con quienes lo siguen hasta sustos que ha hecho pasar a empleados de hotel. Aunque para otros su “único defecto es ser más enamorado que un tuqueque macho”. Cosa que se evidencia en “En barrio de mis andanzas”. No en vano lleva tres matrimonios con siete hijos como producto.

“Una vez estábamos tocando en una tasca y prometió que se pasearía por todos sus temas, nos sacaron a las 3:00 de la mañana y no terminó de hacerlo, así que cuando nos estábamos despidiendo afuera del local nos dijo: Para dónde van ustedes si no he terminado de cantar. Allí estuvimos hasta las 6:00 de la mañana”, recuerda Richard  Vásquez.

Otro de los cuentos que se dejan colar, por sus ganas de complacer a los amantes de la gaita, tuvo lugar en Puerto La Cruz cuando luego de un toque Cepeda fue muy solicitado para tomarse fotos. “Luego de 10 minutos caminando por todo el lugar se paró en una mesa y expresó a viva voz ‘El que quiera fotos conmigo aquí los espero’”, cuenta entre risas su hijo Gerardo.

Cuando no está gaiteando Ricardo Cepeda, “El Colosal”, está defendiendo desde la radio cada uno de los géneros que componen el acervo musical del Zulia. Y dos ejemplos de ello son La Gaita Antañona y Zulianizando, ambos programas a través de la señal de la 90.0 FM La Chiquinquireña.

“Si no enseñamos a querer lo nuestro cómo podemos hablar de regionalismo”.

Redactor: Sandy Ulacio

Foto: Raúl Morales

Video: Alí Méndez

Edición: Mariana Pirela