Lo que hacen algunas venezolanas para sobrevivir en Dominicana

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Cada día, son más y más los venezolanos que quieren salir de su país. Las razones son muchas: inseguridad, crisis económica, escasez de comida y tranquilidad social.

Según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 27.000 venezolanos solicitaron asilo en 2016 a nivel global, una cifra que de enero a junio de este año ya ha ascendido a 52.000.  Asimismo, más de dos millones de venezolanos han dejado su país desde la irrupción del chavismo hace 18 años. “El perfil del migrante venezolano ya no es clase media, se ha dado paso a flujos constituidos por diferentes niveles socioeconómicos, entre los que se posicionan con mayor grado de vulnerabilidad las y los individuos intersectados por la etnicidad y el género”, describió  Alicia Moncada, responsable del trabajo en derechos económicos, sociales, culturales y ambientales para Amnistía Internacional Venezuela, la llamada “diáspora venezolana”.

Pero no solo profesionales, estudiantes y trabajadores han tenido que abandonar el país. La crisis económica golpeó todos los sectores del país, incluyendo la profesión “más vieja del mundo“. Pero más allá de eso, los venezolanos que emigran no se encuentran con un paraíso y, algunos, en el caso de las mujeres optan por la prostitución. República Dominicana es uno de los países donde más venezolanas ejercen el oficio.

Una venezolana residencia en Punta Cana desde hace años y encargada de una posada en el lugar contó a esta redacción que muchas venezolanas optan por ese trabajo en la isla por las ganancias que obtienen y por las trabas en el país para conseguir trabajo. “Aquí vienen muchas a hospedarse. Lindas, parecen modelos, con cara de niñas, algunas me han dicho que estudiaban en Venezuela. Aprovechan que es una isla turística donde hay muchos estadounidenses y enchufados también, claro ellos en la mayoría de los casos traen a sus propias compañías”, reveló.

Las mujeres suelen ganar entre 150 y los 3000 dólares en pocas horas. “Para trabajar fija aquí tienes que tener los papeles, sino tienes que estar cambiando de trabajo cada cierto tiempo, por eso quizás a ellas, no sé, su urgencia, las lleve a  ese camino.  Pero aquí ganamos todos más del sueldo mínimo, no es como en Venezuela“, agregó Graciela, de 46 años, quien huyó de Venezuela junto a sus hijas.

Asimismo, señaló que a las venezolanas que están inmersas en esta actividad son conocidas como “las nuevas chapeadoras”. Siempre andan bien vestidas. “Los hombres aquí de bajos recursos le ofrecen que si 30 dólares y para ellas está bien, al cambio  es dinero“, sumó.  “No es un secreto para nadie, llegan aquí, se ganan su dinero y se desaparecen. Luego tu las ves otra vez en dos meses”.

 

De hecho, las féminas utilizan Internet para promocionarse. En Mercado Libre de dicho país, señalaron que sus tarifas oscilan entre los 100 y los 2000 dólares, dependiendo del servicio. “Estamos disponible 24 horas recién llegadas de Colombia y Venezuela“.