TENSIÓN: Panamá y Venezuela entran en un serio conflicto

Panamá desmiente rumores sobre prohibición de circulación de barcos venezolanos por el canal

El gobierno de Nicolás Maduro anunció la paralización de las relaciones comerciales con altos funcionarios y empresas panameñas y la suspensión de los vuelos de la aerolínea Copa por tres meses. Panamá ordenó la retirada de su embajador en Caracas.

Las deterioradas relaciones bilaterales entre Venezuela y Panamá entraron este jueves 5 de abril en una nueva crisis tras el anuncio de sanciones cruzadas por parte de ambos gobiernos.

En primer lugar, el gobierno de Nicolás Maduro anunció la suspensión de las relaciones comerciales con el presidente panameño Juan Carlos Varela, la vicepresidenta y canciller Isabel De Saint Malo, más de 20 ministros del gabinete y altos funcionarios de su gobierno y 46 empresas panameñas, entre ellas, la aerolínea Copa.

En ese sentido, Caracas ordenó la suspensión de todos los vuelos de esa firma “desde y hacia” Venezuela a partir del viernes 6 de abril y por un plazo de 90 días “prorrogables”.

En respuesta a esa decisión, Panamá anunció el retiro de su embajador en Venezuela, Miguel Mejía, y le pidió a Caracas que tome la misma medida con su representante diplomático en el país centroamericano, Jorge Durán Centeno.

A través de su cuenta en la red social Twitter, el vicepresidente ejecutivo de Venezuela, Tareck El Aissami, señaló que Maduro “decidió llamar a consultas” a Durán Centeno, a la vez que advirtió a Varela que “no podrá quebrar los lazos de hermandad y el amor de los pueblos venezolano y panameño” y que su gobierno “será juzgado” como “el más corrupto y servil de la historia de Panamá”.

En su resolución, el gobierno venezolano justificó su decisión porque el sistema financiero de Panamá ha sido utilizado por ciudadanos venezolanos involucrados en actos de corrupción. Y agregó que las personas nombradas “presentan un riesgo inminente para el sistemafinanciero (venezolano), la estabilidad del comercio en el país y la soberanía e independencia económica del pueblo venezolano”.

La decisión del gobierno venezolano llega una semana después de que la Comisión Nacional contra el Blanqueo de Capitales panameña publicara una lista de 55 venezolanos políticamente expuestos que pueden suponer un “alto riesgo en materia de blanqueo de capitales, financiamiento del terrorismo y financiamiento de la proliferación de armas de destrucción masiva”.

En esa lista, figuran Nicolás Maduro; el presidente del Tribunal Supremo de Justicia venezolano, Maikel Moreno; la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena; el fiscal general, Tarek William Saab, y algunos ministros, entre otros funcionarios.

En la noche del jueves 5 de abril, consultado por los periodistas acerca de la decisión venezolana, el presidente panameño, Juan Carlos Varela, catalogó el anuncio de “absurdo”. “No hemos escuchado nada sobre romper relaciones, sino sobre un conjunto de supuestas sanciones”, advirtió.

La aerolínea Copa ofrece reembolsos y diversas compensaciones a sus usuarios

Tras conocerse la medida del gobierno de Maduro, la aerolínea panameña Copa anunció, mediante un comunicado, que otorgará reembolsos “sin penalidades” a los usuarios que contaban con boletos aéreos para viajes desde y hacia Venezuela en los próximos 90 días.Asimismo, los pasajeros que hayan iniciado su vuelo también podrán recuperar el dinero correspondiente al trayecto no utilizado. Otra posibilidad que anuncia la empresa a los usuarios es cambiar el destino final, medida que podrán ejecutar sin costo antes del 20 de abril y para viajar antes del 4 de julio, cumpliendo ciertos parámetros.

La aerolínea panameña fue suspendida como parte de “una medida para proteger el sistema financiero venezolano”, según informó el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC).

Copa es uno de los principales proveedores de vuelos internacionales a Venezuela luego de una fuerte reducción de los servicios aéreos tras el estallido de la crisis en el país sudamericano.

Las tensiones entre Venezuela y Panamá, un nuevo capítulo de una relación bilateral complicada

Las sanciones cruzadas entre los gobiernos de Venezuela y Panamá marcan el pico de tensión en una relación bilateral que desde hace meses viene sufriendo el deterioro por los cruces dialécticos entre ambas gestiones.

Panamá es integrante del denominado Grupo de Lima, conformado por una docena de países que no reconocen a la Asamblea Nacional Constituyente, de tendencia oficialista, y que rechazan las elecciones presidenciales de mayo de 2018 por considerarlas fraudulentas.

El 19 de marzo, la vicepresidenta panameña, Isabel De Saint Malo anticipó que su gobierno no admitirá los resultados de los comicios del 20 de mayo porque su convocatoria se realizó de forma “ilegítima”.

Antes, en octubre de 2017, el gobierno panameño incluyó a Venezuela en la lista de países cuyos ciudadanos requieren de una visa estampada para ingresar al país centroamericano, en respuesta a la gran cantidad de venezolanos que buscaban llegar a Panamá. La administración de Maduro repudió la medida y aplicó la misma sanción.

Esta escalada de tensión no es la primera reciente entre ambos países. En marzo de 2014, Maduro rompió las relaciones diplomáticas y congeló los vínculos comerciales con Panamá, en rechazo a la propuesta del gobierno del por entonces presidente Ricardo Martinelli de permitir a la Organización de Estados Americanos (OEA) analizar la situación interna del país sudamericano.

Las relaciones fueron restablecidas por el entonces vicepresidente venezolano Jorge Arreaza el 1 de julio de 2014, día en el que Juan Carlos Varela asumió la presidencia de Panamá por 5 años.

NOTIZULIA / Reuters / EFE