Jueza cancela orden de cerrar frontera de Brasil a venezolanos

Frontera de Brasil seguirá abierta para los venezolanos por resolución de la jueza Rosa Weber, quien negó petitorio del Gobierno de Roraima del cierre del acceso a los nativos de Venezuela

La magistrada del Tribunal Supremo de Brasil Rosa Weber negó este lunes (06.08.2018) un pedido del Gobierno del estado de Roraima para cerrar la frontera con Venezuela, la cual ya había sido bloqueada el lunes por la Policía tras el fallo emitido por el juez Helder Girao Barreto.

El juez Barreto, de la Sala Primera de la Justicia federal de Roraima, había ordenado el pasado domingo suspender temporalmente el ingreso de venezolanos por tierra en el estado, hasta que hubiese un "equilibrio" entre el número de inmigrantes y refugiados que ingresa desde el país vecino a este estado y los que van a otros. Este fallo solo afectaría a ciudadanos venezolanos y no a personas de otras nacionalidades.

Sin embargo, Weber, magistrada del Tribunal Supremo, rechazó el cierre de la frontera al considerar que va en contra de la Constitución y de los tratados internacionales ratificados por el Estado brasileño.

En este sentido, el ministro de Derechos Humanos, Gustavo Rocha, había reiterado en un comunicado publicado el lunes su postura contraria al cierre de la frontera entre Brasil y Venezuela, asunto que consideró "innegociable". Sus palabras estuvieron en línea con lo defendido por el presidente brasileño, Michel Temer, quien subrayó que cerrar las fronteras no es un hábito de Brasil.

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) se congratuló este martes (07.08.2018) de la decisión del Tribunal Supremo de Brasil. "Aplaudimos la decisión del Tribunal Supremo. El Gobierno brasileño, hasta ahora, ha asegurado el acceso a su territorio a refugiados venezolanos e inmigrantes que necesitan protección y les ha proporcionado acceso a los servicios básicos", destacó en rueda de prensa William Spindler, portavoz de la ACNUR.

La "situación de vulnerabilidad" de Roraima

Roraima, uno de los estados más pobres del gigante suramericano, ha recibido unos 50.000 venezolanos, un porcentaje importante de su población, que han elevado significativamente la demanda de los diferentes servicios públicos en la región. La gobernación alega no tener capacidad para atender dicha demanda.

El Gobierno de Brasil declaró en febrero la "situación de vulnerabilidad" en Roraima y desde entonces ha puesto en marcha medidas de asistencia humanitaria para los inmigrantes  y refugiados venezolanos, en las que participan el Ejército y organismos internacionales y que incluyen su traslado a otros puntos del país.

En los últimos meses, un éxodo masivo ha llegado al norte de Brasil, viajando a menudo casi sin recursos y en condiciones de extrema pobreza, debido a la grave crisis económica y de abastecimiento en el país vecino. Sobre todo Colombia, Perú y Chile recibieron en los últimos meses a decenas de miles de venezolanos.

NOTIZULIA / DW