Maracaibo muestra un bajísimo ambiente mundialista (Fotos)

Este conocido lugar, mostró en 2014 un fenomenal ambiente mundialista, hoy solo es fachada sombría

No importa que Venezuela aun no haya debutado en un Mundial de Fútbol, la pasión del venezolano por el deporte rey siempre ha sido grande y a falta de una oncena vinotinto, los venezolanos se afiliaron a alguna escuadra, bien sea permanente o rotativa, pero para difrutarse a lo grande el evento. Sin embargo, los padecimientos actuales de este pequeño país petrolero han desdibujado la sonrisa y las ganas, porque la gente está pensando en sobrevivir, más que en vivir un mundial. Este interesante trabajo de calle realizado por el diario Panorama muestra fotos comparativas entre el pasado mundial y este de cómo ha decaido el ambiente en nuestra ciudad y como lo inaccesible de los precios hacen que la mayoría de los productos que se ofrecen queden abollados en las tiendas y puntos de venta. La Maracaibo de hoy no siente ambiente mundialista; Uno, porque no hay comida ni dinero que sustente los hogares; Dos, porque no hay un transporte digno para movilizarse ni el efectivo para hacer algunos gastos; Tres, porque la planta no alcanza ni para preguntar por el costo de una franela o una bandera de papel; Cuatro, porque con los apagones de luz ni se sabe si la gente podrá vacilarse su partido en casa solo bebiendo agua, aquí se muestra la realidad de este país socialista 

Panorama recorrió las calles de Maracaibo, faltando 13 días para el pitazo inicial, es decir, hace hoy diez días. El ambiente lucía entonces y luce ahora muy diferente en Maracaibo y seguramente en las principales ciudades del país. En la calle no se respira ese aire que envuelve a los venezolanos al aproximarse el campeonato. Las tiendas deportivas no exhiben los atuendos ni souvenirs alusivos y en los cafés y restaurantes el tema de conversación no es el Mundial. Se habla de otras cosas.

“Luego del sorteo, que por lo general se realiza en diciembre, los venezolanos comenzaban a  analizar entre los grupos las posibilidades de sus favoritos y se saturaban los ambientes de fútbol. Luego, en los meses siguientes, la temperatura seguía subiendo y hasta en las escuelas y liceos las competencias se hacían en homenaje a la gran fiesta mundial del balompié”, analizó el periodista Alex Carmona, especialista en la fuente de fútbol.

Resaltó que, a pesar que Venezuela no tiene su selección participando, cada venezolano se identificaba con un equipo y se esmeraba en demostrar su favoritismo. “Vestirse con la camiseta del equipo preferido era una de esas formas de demostrar que se estaba contagiado con la fiebre  del Mundial”, adujo.

“Comprar y llenar el popular album Panini, que en nuestro país llegó a tener récord de ventas, era otra demostración de esa fiebre que contagiaba a todos. Ahora, con ese precio que llegó al país, muy pocos pudieron adquirirlo y la euforia que generaba el intercambio de barajitas en los centros comerciales desapareció”, resalta.

“En estos días –continúa—la cosa es muy diferente. Estamos viendo un efecto contrario a todo eso. Me atrevo a decir que hay una gran indiferencia frente al evento, a pesar de las grandes promociones mediáticas. Es un fenómeno nuevo en el venezolano, que hasta merece un estudio. Hay un ambiente muy frío porque la gente está pendiente de resolver su problema diario de falta de efectivo, de la cola para el pagar, de que no hay luz y tantas cosas que reducen al máximo el interés por el campeonato”.

Eliexer Ferrer, propietario de una tienda deportiva en Maracaibo, revela que este año no quiso invertir en traer los acostumbrados uniformes de los equipos famosos ni en la réplica del balón, en otrora, tan requerido por sus clientes en cada Mundial.

“Ni conozco el balón. Solo lo he visto por fotografías. Antes, los proveedores lo traían en promoción apenas anunciaban su diseño. Para este Mundial ni uno solo ha venido a ofrecerlo. Solo estoy vendiendo algunas franelas, para niños principalmente, pero las ventas están muy flojas y creo que no van a mejorar en lo que resta para que se inaugure el torneo”, aseguró.

Tirso Escalona, vendedor informal de franelas y souvenir de fútbol en la calle 72, pasa por una situación similar. “Como todo es importado tuvimos muchos problemas para conseguir un poquito de mercancía. Lo que más abunda son las banderas y franelas de equipos que no son favoritos como Portugal, España, México, entre otros. Los más requeridos, que son los de Brasil, Alemania, Rusia, Argentina y Colombia no se consiguen”, señala.

David Áñez, atleta, fanático de Brasil, quien juega fútbol en el equipo del colegio Fe y Alegría, señala que en su medio no se siente la fiebre del Mundial como en citas previas.

“Recuerdo que para Brasil 2014, a esta fecha, ya teníamos planeado cómo íbamos a ver los juegos mis compañeros del liceo y también del equipo donde jugábamos. Los muchachos por mi casa también tenían planeado disfrutar los juegos más importantes. Hoy ya tenemos el

Mundial encima y ni siquiera nos hemos reunido para planificar algo, cada quien anda por su lado”, subrayó el joven de 18 años.

Las pantallas gigantes en restaurantes y centros nocturnos tampoco se están promocionando. Los lugares donde se ofrecía esta atracción lucen sus fachadas sin una promoción alusiva al Mundial. Otras cerraron por la crisis.

NOTIZULIA / Vía Panorama