Para quienes siempre están en la onda de experimentar nuevas estrategias en la cama, le presentamos un artículo publicado en la revista Fucsia sobre el sexo anal. Debido a que éste es calificado como doloroso, poco higiénico y sólo para gays, te invitamos a dejar a un lado los tabúes.
En primer lugar, para disfrutar del sexo anal y olvidarse de todo lo que se dice, deben estar dispuestos a practicar el coito anal. Esta práctica sexual consiste en la introducción del pene en el ano y el recto de la pareja; aunque parezca simple no lo es, debido a que éste está diseñado para la expulsión, no para la penetración.
Pero el ano cuenta con muchas terminaciones nerviosas que otorgan una sensibilidad similar a las de los genitales, por eso es posible encontrar placer en la penetración y potencializar la excitación.
Algunos tips
1. Por tratarse de un esfínter muscular, tiende a ofrecer resistencia, por lo cual debe procurarse una buena relajación corporal.
2. Realizar la penetración de manera cuidadosa y suave, paulatina (a veces es conveniente dilatar primero con un dedo antes de la introducción del pene).
3. La pregunta fundamental es: cuántas veces se requieren para dejar de sentir dolor. La respuesta está relacionada con el tamaño del pene , con el nivel de relajación y excitación, pero si se realiza con frecuencia, luego de 3 o 4 veces se comenzará a sentir placer.
4. El uso del preservativo es muy importante, debido a que la mucosa rectal es una vía de entrada de virus y bacterias.
5. Jamás realizar una penetración vaginal luego de la anal, debido a que se corre el peligro de contaminar la vagina con flora bacteriana proveniente del recto y que el pene llevaría consigo. De realizarlo, emplea otro condón, además de una adecuada higiene.
6. Nunca penetrar contra la voluntad de la pareja. En ocasiones, hay resistencias o negativas a hacerlo por el dolor, otras por preceptos morales o religiosos, porque no resulta placentero.
7. La estimulación constante del clítoris y otros puntos sexuales es muy importante para lograr la excitación necesaria, pídele a tu pareja que te consienta todo el tiempo.
8. Durante las primeras veces es posible que experimentes ganas de defecar o de orinar, es normal, porque no estás acostumbrada... Ocurre lo mismo que cuando proporcionas sexo oral y produce náuseas; con eltiempo aprenderás a dominar esta reacción natural y disfrutarás de lleno.
9. Si han decidido utilizar un vibrador, la mejor opción es aquel que es liso y lubricado. Es recomendableintroducirlo lentamente para que los esfínteres se acostumbren a esa nueva sensación.
Fuente: Agencias
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