Plomo sin tregua contra la delincuencia

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El patrullaje fue efectivo. En su recorrido, los oficiales atraparon a seis delincuentes en plena fechoría y tras breves balaceras y persecuciones los liquidaron. Cuatro pertenecían a las mafias marabinas y otros dos a las de Cabimas.

Los primeros en sucumbir ante la ley fueron Moisés David Rodríguez Omaña (19) y Arturo José Montiel Gil (26). Una comisión de la Policía regional obtuvo información sobre su escondite, se trasladó hasta el sector María Angélica de Lusinchi, parroquia Luis Hurtado Higuera de Maracaibo, y se topó, el pasado sábado, con los dos muchachos en actitud sospechosa, detalló en su reporte el cuerpo de seguridad.

Al verse rodeados, Rodríguez y Montiel dispararon contra los oficiales, generándose un intercambio de balas. A ambos los hirieron y los trasladaron a la emergencia del Centro de Diagnóstico Integral El Gaitero, donde ingresaron sin signos vitales. Entre sus pertenencias se encontraron un revólver, marca Smith & Weasson, calibre 357 milímetros; y una escopeta recortada, sin marca y seriales visibles, calibre 12.

La Secretaría de Seguridad los vinculas a las bandas que operan al sur de la ciudad. “Se dedicaban a la extorsión, cobro de vacuna, robo de vehículo y venta de sustancias estupefacientes y psicotrópicas”.

Hacia el norte

Atendían una denuncia cuando los funcionarios de la Policía regional, adscritos al Centro de Coordinación Policial Maracaibo Este, liquidaron a Ignacio Andrés Rodríguez Mosquera (30), en la parroquia Coquivacoa.

Biagio Parisi, secretario de Seguridad y Orden Público, explicó, a través de un boletín de prensa que un vecino detuvo la patrulla y denunció que hurtaban en la escuela 23 de Enero, en la calle L con avenida 8 y 9 del sector 18 de Octubre.

Los efectivos se trasladaron al lugar y en su recorrido por las instalaciones vieron a Rodríguez cuando intentaba saltarse la cerca. Para poder escapar disparó un escopetín contra los oficiales, generándose un intercambio de disparos, donde lo mataron.

El cuerpo de seguridad lo señala como un ladrón de planteles educativos y un azote del norte de Maracaibo. Su padre, Álvaro Rodríguez, defendió en la morgue forense su reputación. Aseguró que Ignacio era un buen muchacho, que hacía pequeños trabajos, limpiaba el frente de las casas y ayudaba en una frutería. Aportó que era soltero y no poseía hijos. Un conocido le informó sobre su muerte.

Por casualidad

En el momento exacto en el que Eladio Segundo Rodríguez Rodríguez (33) robaba un automóvil en el sector Balmiro II, parroquia Ildefonso Vázquez de Maracaibo, lo sorprendieron unos funcionarios de la Policía científica. Le exigieron que se entregara, pero este se resistió.

En su reporte, los detectives informaron que Eladio abrió fuego contra los ello y en la balacera lo ultimaron en el acto.

El cuerpo del delincuente fue llevado hasta la morgue forense de la Universidad del Zulia, donde se le practicó la autopsia.

En Cabimas, el Eje de Homicidios de la Policía científica sostuvo un intercambio de disparos con Julio Omar Rendiles Chirinos (25) y su cómplice, José Alberto Sulbarán Castillo (30), en el centro recreativo Mis Dos Hijos, en el sector Barlovento de la parroquia Jorge Hernández.

Rendiles estaba solicitado por homicidio calificado por el Juzgado Quinto de Control desde 10 de febrero de 2013, mientras que su acompañante el presentó antecedentes por posesión de drogas. Se les incautó un revólver, calibre 38, y una escopeta.