Matan a comerciante de siete balazos en la boca

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A las afueras de la morgue forense permanecía ayer en horas de la mañana, Rosa Terán, hija de Argenis Segundo Paz Villalobos, de 49 años. Las lágrimas le corrían por el rostro cada vez que recordaba el cadáver del comerciante tendido en el piso con el rostro destrozado.

El pasado lunes a las 10.00 de la noche, dos presuntos delincuentes llegaron en una moto a la calle 67 con avenida 100 del barrio Guaicaipuro, parroquia Venancio Pulgar del municipio Maracaibo. Cuando precisaron la vivienda de la víctima, descendieron, abrieron la puerta principal de una patada y se metieron en la sala, relató la muchacha.

De un salto se levantó del mueble la esposa del infortunado, uno de los antisociales le pidió que conservara la calma si quería sobrevivir. El miedo y la desesperación la invadieron, “no tuvo alternativa”, obedeció.

Acostado en la cama junto a su hijo, de cinco años, hallaron a Argenis. Después de apartar al pequeño, le abrieron la boca a su padre, colocaron un arma de fuego en su interior y dispararon. Siete balas percutidas le hicieron añicos la garganta.

Una vez perpetrado el crimen huyeron sin dejar rastro. En una furgoneta arribó el cuerpo sin vida del sexagenario al tanatorio, donde los patólogos le practicaron la necropsia de ley.

Hasta el momento los detectives del Eje de Homicidios de la Policía científica manejan el caso como un ajuste de cuentas. Están tras la pista de los homicidas.

FOTO: Los parientes de la víctima esperaban los resultados de la autopsia en la morgue. (José Gil)