Muere niño por caerse presuntamente de una acera

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Un angelito zuliano más subió al cielo. Luego de permanecer un mes internado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Maracaibo, Víctor Jesús Ferrer Iguará, de 3 años, falleció el pasado miércoles a las 9.00 de la mañana luego de agraviarse su estado de salud, cuando se le sube la hemoglobina y le da una hemorragia interna, en la región intercostal derecha de su pequeño torso.

Mariela Chiquinquirá Ferrer, tía paterna del bebé, comentó que su madre les había dicho que el niño se había caído el pasado jueves 14 de septiembre, de una acera de unos 90 centímetros de altura cerca de la casa de su madre, en Paraguaipoa, en el sector Campo Santo, del municipio Guajira, al norte del estado Zulia. Luego del incidente, lo llevaron al Centro de Diagnóstico Integral de Campo Santo, donde le dieron los primeros auxilios. Los médicos del centro asistencial observaron el cuerpo del niño y notaron que tenía un gran hematoma en el costado derecho del torso del niño. Manifestaron ante los familiares maternos de Víctor que tenían que remitirlo hacia el Hospital Universitario de Maracaibo, puesto a que ellos no podían tratar ese tipo de lesiones tan graves.

Una vez el niño ingresa al centro hospitalario, es internado inmediatamente a pabellón, donde le realizan una operación, de la cual los familiares paternos desconocen los detalles. Los galenos se extrañaron que el niño tuviera traumatismos y hematomas tan grandes, ya que no podrían haber sido producidos por la altura a la que presuntamente contó su madre que se cayó. Comentó Mariela Ferrer, que presumen que el niño cayó desde una distancia mucho más grande de la que describen sus familiares maternos. A Víctor Jesús Ferrer, lo internaron en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital una vez culminó la operación, donde estuvo todo un mes antes de su deceso. Los médicos le sugirieron a los familiares paternos de Víctor Jesús Ferrer, que pidieran que se le practicara una autopsia el niño, para conocer la verdadera razón por la que fallece, y descartar así las hipótesis que se manejan de ello.

Víctor Ferrer, padre de la criatura, aún no creía lo que sucedía. Contó con la vista un poco perdida que no cree que su hijo se haya caído de esa distancia. Agregó que mantuvo la relación con la madre del niño durante tres años, tiempo en el que vivieron en una casa en el barrio La Revancha, vía La Concepción, en la parroquia Antonio Borjas Romero, del municipio marabino. En el momento de su separación, ella decide llevarse al pequeño Víctor, quien en ese entonces tenía un año y tres meses. Luego de pasar por fiscalía y distintas disputas, es su madre quien se queda con la custodia del bebé. Se gana la vida como agricultor, y comentó que era él quien corría con todos los gastos del bebé, porque su madre no trabajaba y no tenía dinero para aportar.

Ferrer contó que la familia materna del niño no quiere saber nada de él. Nunca aprobaron esa relación presuntamente porque era demasiado acosador, además de que no pertenecía a su etnia.

En horas de la mañana de ayer, las dos familias acudieron a la morgue forense para conocer los resultados que arrojaría la autopsia, con la razón de muerte del niño. Los familiares maternos se mostraron reacios ante los medios de comunicación impresos que estaban en el lugar. Se reservaron el derecho a declarar, argumentando que “son autóctonos con sus cosas, que no querían declarar a ningún medio porque resolverían sus problemas por ellos mismos, sin intervención de nadie más”. Hubo discusiones entre miembros de ambas familias por el hecho de que los Ferrer sí declararon ante los medios.