Su madre lo encontró guindado de un mecate. Ronaldo Antonio Sánchez González aún estaba con vida. El hecho ocurrió cerca de las 4:00 de la madrugada de este martes en una vivienda del sector La Plaza de la Cañada de Urdaneta.
A las afueras de la morgue forense de Maracaibo, su padrastro Jairo Ortega comentó que horas antes el muchacho estaba conversando con unos primos y amigos en el frente de su hogar. Todo parecía estar bien. “No sabemos que lo llevó a tomar esta decisión porque no estaba deprimido ni tenía problemas”.
Tan pronto como lo bajaron lo trasladaron hasta el Hospital Concepción I pero murió a los pocos minutos de su ingreso. Se fracturó la tráquea.
El adolescente estudiaba cuarto año en el liceo Carracciolo Parra León y era el menor de dos hermanos.



