¿DÓNDE ESTÁS MARÍA GRACIA? Aumentan el temor y la angustia

Vía Twitter docentes, compañeros, allegados y personas solidarias claman porque aparezca la bella María Gracia

Aumentan el temor y la angustia en el círculo social, familiar y policial en torno a la misteriosa desaparición, que arriba hoy a ocho días, de la bella estudiante de Artes Plásticas de La Universidad del Zulia (LUZ), María Gracia Reyes Sanjuan, de 18 años, quien fue vista por última vez por unos amigos en el comedor de la casa de estudios pasada la 1.00 de la tarde desde donde partió “rumbo al centro de la ciudad” para una “entrevista de trabajo” con un presunto “árabe” quien la contactó desde hace días.

La Unidad Antiextorsión y Secuestro del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) está desplegada realizando una serie de pesquisas que incluye algunos allanamientos para dar con el paradero de la chica y en busca de pistas que los lleven a su captor o captores. Sin embargo aún manejan el caso como una desaparición.

La familia Reyes Sanjuan no ha recibido comunicación alguna que les haga saber que su hija María Gracia se encuentre bien. Hasta el momento, los Reyes Sanjuan no han informado si alguien se ha comunicado con ellos.

La fuente vinculada con las investigaciones manifestó que “tras efectuar algunos allanamientos, desafortunadamente no hemos podido dar con la muchacha ni con algún sospechoso, pero seguimos encausando la búsqueda”.

Como es normal en estos casos, los investigadores indagan a profundidad el núcleo familiar, social y hasta sentimental de la joven. Deben saber cómo era la relación entre María Gracia y sus padres, si ella tenía novio, qué tipo de relación tenía con el novio, si tenía exnovios y si alguna de estas relaciones pudo haber sido traumática y en lo sucesivo cuáles eran las amistades e intereses de la joven o si en el núcleo familiar había algún enemigo, alguna persona que les hubiese amenazado por algo, nada de estos elementos pueden ser descartados pues despiertan el interés criminalístico en una desaparición donde hay algunos cabos sueltos que no pueden dejarse pasar por alto.

Es de extrañar, y de ahí el gran temor de todos, que desde el día en que María fue a verse con el presunto “árabe” su teléfono celular esté apagado y no se haya comunicado ni una sola vez en ocho días, lo que hace presagiar que puede tratarse de un rapto, secuestro o alguna otra modalidad criminal que la policía científica está investigando.

Solidaridad

Autoridades de la Facultad Experimental de Artes de LUZ (FEDA) informaron a través de la red social Twitter que el día miércoles 7 de enero, el Consejo Universitario en pleno “acordó instar a los organismos del estado, específicamente al CICPC a acelerar la investigación y a poner todo su esfuerzo en la búsqueda de la estudiante desaparecida”.

Estudiantes de la FEDA hicieron un llamamiento a través de los medios de comunicación a que se intensifique la búsqueda y a que se redoblen los esfuerzos: “Pedimos una mancomunidad policial en este caso, que se integre el Grupo Antiextorsión y Secuestro (GAES) la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y todos los organismos que puedan a fin de dar con el paradero de nuestra compañera y confiando en Dios se encuentre bien y podamos tenerla sana y salva de regreso, no descansaremos en la búsqueda y si no tenemos respuestas rápidas, llevaremos el caso a la Presidencia de la República”.

¿Quién es ese misterioso árabe?

Sobre el árabe mencionado como el último en hacer contacto con María Gracia para citarla al centro de la ciudad para una “entrevista de trabajo” es muy poco lo que se ha dicho. Misteriosamente su nombre y apellido no ha salido a la luz pública.

La madre de la chica desaparecida, Judith Sanjuan Fernández recordó que su hija conoció a este árabe desde noviembre del año pasado cuando acudió, como de costumbre, al puesto de jugos de su papá.

“Entiendo que el árabe cose zapatos –agrega Sanjuan Fernández- y que un día fue al puesto de jugos y le comentó al padre de María que necesitaba una muchacha que le cuidara a su hijo”.

La dama prosiguió el relato: “Una cuñada de María, pareja de un hermano, estaba ese día y se ofreció a trabajar por un pago de 15 mil bolívares el día, ella fue hasta un apartamento que queda en Delicias, pero como tiene una niña pequeña al hombre no le gustó y le dijo que no podía darle el trabajo”.

María Gracia, quien acostumbraba a visitar a su papá en su puesto de trabajo, conoció luego a este hombre árabe y al escuchar de la oferta de trabajo, se ofreció. “Ella necesitaba dinero para comprar los materiales que le piden en la universidad y le dijo al hombre que era sola y no tenía hijos”.

¿Iba a cuidar a un muchacho de 19 años?

Según dijo su propia madre, María fue hasta el apartamento y conoció al hijo del hombre árabe. Es un joven de 19 años: “No llegaron a un acuerdo y ella no fue más”.

Genera suspicacia que el hijo del árabe sea un muchacho un año mayor que María, por lo que asalta las interrogantes: ¿Ese joven de 19 años, acaso es un muchacho especial? ¿Tiene el árabe otro hijo pequeño que sería el niño objeto de cuidados por parte de una niñera y el de 19 años simplemente es su hermano?

Sin embargo, el árabe no perdió el contacto con María y tenía el número telefónico. A mediados de febrero pasado, María recibió mensajes del joven árabe, al parecer, intentando convencerla de que fuera a trabajar en su casa.

“Me contó que le había escrito el árabe, pero no sé qué hablaron”, dijo su madre.

El día de la desaparición, el jueves 1 de marzo, acompañó a su hija a las 5:00 de la mañana a la avenida principal del barrio Estrella del Sur, donde viven, para tomar el transporte.

María llegó a la universidad y almorzó con un amigo a quien le comentó que tenía “una entrevista de trabajo”. Le pidió que la acompañara, pero su amigo no podía por otros compromisos.

Un rastreo a su celular develó que anduvo en Puente Cristal, Ciudad Chinita, Las Pulgas y finalmente en el Malecón.

Los números contactos 0414-640.74.91/ 0426-063.07.01 / 0416-862.59.66 siguen a disposición para cualquier persona que sepa algo, por muy pequeño e insignificante que parezca, sobre el caso y sobre María Gracia Reyes Sanjuan.

NOTIZULIA / Con información de Panorama y La Verdad