Sucesos

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Calabozos policiales, un pasaporte al infierno

Sobre unas colchonetas tiradas en el piso o en hamacas improvisadas con sábanas de algodón conviven  60 presos en el calabozo del Eje de Homicidios de la Policía científica, en un espacio construido para 10. No tienen acceso a agua potable, comida, medicinas, luz solar o posibilidad de moverse en el reducido espacio. Su realidad se repite y se agudiza en los calabozos de cada cuerpo de seguridad en Maracaibo. Una Ventana a la Libertad estima que unos tres mil detenidos vivan bajo esas condiciones.