Arzobispo anunciará este viernes “nueva administración” de la Basílica

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La espera llega a su fin. Este viernes, el arzobispo de Maracaibo, monseñor Ubaldo Santana, informará a los marabinos “la nueva administración de la Basílica de San Juan de Dios y Chiquinquirá”.

Desde la Arquidiócesis se notificó, la mañana de este jueves, que Santana ofrecerá en el palacio arzobispal —en el centro de Maracaibo— una rueda de prensa a las 11:00 am. Allí se hará el esperado anuncio.

El anterior párroco, Eleuterio Cueva, se despidió de su feligresía en enero pasado, tras un episodio polémico en plenas festividades marianas, de noviembre. Sin embargo, Santana aseguró en diciembre que Cueva había renunciado desde septiembre de 2016.

El pasado jueves 11 de mayo, PANORAMA presentó un trabajo sobre la impaciencia que había en el santuario sobre la designación del nuevo párroco rector. Se decía que los 19 grupos de apostolado deseaban contar  antes de comenzar junio con   el sacerdote que los acompañará y guiará espiritualmente.  

En la información divulgada por este medio se decía: Han pasado cuatro meses y medio  desde la salida del padre   Cueva, y aún el templo no tiene —en palabras de miembros de los grupos de apostolado— un “capitán” que enrumbe este espacio religioso, casa de la Patrona del Zulia.

Monseñor Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo, a principios de diciembre del 2016, informó que ya Cueva no estaría al frente  de la casa de la Dama de El Saladillo. Anunció que había renunciado a su labor. La salida era inminente, pero a solicitud de los 19 grupos de apostolado se decidió prorrogar la presencia de Cueva hasta enero. “Navidad con Eleuterio”, se pidió hasta en carteles y lo lograron.  

Luego de la despedida de  Cueva, con una misa oficiada el pasado 7 de enero, el obispo auxiliar, monseñor Ángel Caraballo, asumió la responsabilidad temporal junto a otros dos vicarios; sin embargo, se esperaba que para antes de Semana Santa ya se oficializara un nombramiento, pero no fue así.  Puertas adentro del santuario, temen que se aleje la feligresía y baje el ritmo de las obras sociales emprendidas en él.
 Se conoció que ya se tiene el nombre y  que el padre elegido no sabe que asumirá esta gran responsabilidad. Además, que fueron consultados muchos curas con años de experiencia, pero dijeron que no a la petición.

Desde el Domingo de Resurrección circula  una carta abierta dirigida a monseñor Santana, con atención al nuncio apostólico, Aldo Giordano, en la que desde la Basílica le  exponen  las consecuencias que ha traído esta larga espera en el templo mariano. 

A este documento, el miércoles 10 de mayo, el Consejo Episcopal de la Arquidiócesis  respondió a través de  un comunicado en el que se exponen 10 puntos. Se señala a  los remitentes que  antes de hacer pública la misiva e involucrar a monseñor Giordano, debieron  “ acudir personalmente a las instancias locales”.

Un servidor  de María aseguró que solamente están pidiendo un párroco. “El domingo pasado (7 de mayo), el Evangelio hacía referencia al buen pastor, pero   no estamos caminando con el pastor. Todo se improvisa y en una Basílica no se puede improvisar. Como laicos comprometidos, tal como lo pidió el papa Francisco, nosotros debemos reclamar y velar que nuestra parroquia sea atendida”.

Se dice que antes de junio ya debería estar el nuevo párroco. Sin embargo, comentan, son muchas las actividades que no se han empezado a coordinador y “ya estamos casi a mitad de año, sobre todo las relacionadas con las fiestas patronales de la Chinita, que empiezan a organizarse en enero”.  “Nosotros creíamos que este proceso de transición sería más rápido, pero se ha alargado más de lo normal. No es lo mismo tener a alguien a quién consultar y que te dé una respuesta firme, a que todo deba esperar por la aprobación de monseñor, y eso es entendible, porque ellos (los vicarios) no tienen funciones de párroco”, precisó un integrante de la Pastoral Juvenil Chiquinquireña.

En el comunicado, del miércoles 10-M —suscrito por monseñor Jesús Hernández y los sacerdotes Raúl Montoya, Eduardo Ortigoza,  Néstor Primera y otros tres— se  expresa: “Entendemos la impaciencia que hay de contar con el nuevo pastor, tomando en cuenta la gran relevancia de la parroquia-Basílica como epicentro de la devoción mariana chiquinquireña, desde donde se irradia regional, nacional e internacionalmente. Razones de peso han obligado a nuestro arzobispo a retardar su nombramiento, que Dios mediante, se producirá en el transcurso de las próximas semanas”. 

Al no tener la Basílica un rector, los   19 grupos de apostolados, conformados  por unas 1.500 personas, indican que la solicitud es “urgente”.

“Monseñor Caraballo por su misma investidura  tiene muchas responsabilidades y ocupaciones, y él ha tratado de estar al máximo con nosotros, pero somos muchos grupos que requieren de atenciones y una guía. Ya deberíamos estar trabajando en la preparación de las fiestas de noviembre. Eso nos preocupa, porque somos laicos prestados al servicio del Señor”, manifestó la integrante de uno de los grupos.

Desde el Consejo Episcopal se enfatiza que la Arquidiócesis está conforme con la labor pastoral realizada por monseñor Caraballo  y los presbíteros Engelberth Jackson y David Urdaneta. “Reiteramos nuestra plena confianza al equipo dirigido por monseñor Caraballo (...) Han contado para ello, con el apoyo de un equipo de laicos, con claro sentido de comunión eclesial, apegados a los postulados de la doctrina y la caridad cristina”.

Los fieles alegan que las obras sociales emprendidas por la Basílica han decaído, porque los benefactores han bajado su contribución al no tener una cabeza que asuma la responsabilidad de estos aportes. “La persona que se nombre debe tener todo un perfil, debe ser un sacerdote con experiencia, un mariano  entregado  y tener un alto grado de espiritualidad y de liderazgo”, describió otro  servidor de María.

El último punto del comunicado indica: “Pedimos a María de Chiquinquirá (...) ilumine la mente de nuestro arzobispo y la de sus colaboradores inmediatos en la designación del nuevo párroco. También le pedimos a la Chinita conceda a los fieles de la parroquia San Juan de Dios y en especial a los firmantes de la carta, crecer en conciencia de su propia responsabilidad, en obediencia, docilidad y visión sobrenatural, virtudes requeridas en estos momentos”.

 

NOTIZULIA/Panorama