“Alcaldía no será una trinchera para tumbar un Gobierno”

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Después de 18 años como periodista en los medios de comunicación social y activista político y social, Juan Carlos Fernández opta por la Alcaldía de Maracaibo con el respaldo de su partido Un Nuevo Tiempo (UNT).

Confiando en que es la llave perfecta en Maracaibo para impulsar su progreso, espera que el reconocimiento que le dio la gente para ser el abanderado hoy de la tolda azul, lo hagan el alcalde de la ciudad para los próximos cuatro años.

Fernández en entrevista con La Verdad asegura estar consiente que si logra la victoria en las elecciones del 10 de diciembre, estará en la mira del Gobierno nacional, por lo que buscará niveles de entendimiento porque “primero está la necesidad de la gente que la guerra política”.

Con esto aclara, que "la Alcaldía de Maracaibo no será una trinchera para tumbar un Gobierno", sino una tribuna para aportar soluciones efectivas a los problemas de los marabinos. Por tanto, no tiene ningún problema en juramentarse ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) para “salvar” la ciudad, aunque hoy no exista un decreto donde obligue a un alcalde electo a hacerlo.

Juan Carlos Fernández también es abogado y conduce el programa televiso A punto transmitido por el Canal 11.

¿Cómo enfrentar el tema de la crisis económica desde la Alcaldía de Maracaibo, donde los trabajadores no percibieron los aumentos salariales en su debido momento?  

Varias vías. Puedo decir que la nómina de la Alcaldía de Maracaibo ha bajado notablemente. Eveling (de Rosales) ha hecho un esfuerzo por negociar con los trabajadores, porque los recursos no pueden gastarse todos en nómina, tiene que haber un equilibrio entre el pago de la nómina y del funcionamiento y de la inversión que corresponde a la ciudad que debe ser un mínimo un 50 por ciento y un 50 por ciento, menor nómina y gasto ordinario para tener más dinero para la inversión. Por tanto, hoy tenemos una nómina que debe rondar los cinco mil o no llega a los seis mil trabajadores, cuando  aquella gestión nefasta (Gian Carlo Di Martino) que nos dejó una Alcaldía prisionera de una nómina con 18 mil trabajadores. Se ha hecho un gran logro, luego el tema de la hiperinflación que Nicolás Maduro se regodea de los aumentos salariales que realiza cuando ya no compras un huevo, de paso el Presidente se atrasa en enviar los recursos de los aumentos que él decreta, eso genera rezaga. Aquí hay que exigirle al Gobierno nacional que en la medida que aprueben aumentos que llegue el dinero a la ciudad, tenemos que compensar con recursos propios permanentemente los aumentos, porque Maduro decreta pero no ejecuta, entonces le lanza la carga a la empresa pública local y al empresario privado y él (Maduro) se lava las manos cuando ha creado el grave problema. La Alcaldía cierra el año sin deudas, cero deudas. Voy a recibir una Alcaldía solvente desde el punto de vista de deudas con sus trabajadores. Tengo que estar reconociendo y pensando en los tabuladores, porque la meritocracia hay que reconocerla. En la medida que se capacite un personal se le homologará su salario sin demagogia. Queremos llevar las mejores relaciones con los trabajadores, que trabajan para la ciudad, para los habitantes de Maracaibo no para el alcalde.

¿Cómo hacerle frente al Gobierno nacional cuando tiene en la mira a los gobernantes opositores?

Desde el punto de vista institucional, nosotros no podemos utilizar la Alcaldía de Maracaibo como si fuese una trinchera para tumbar a un Gobierno, eso no ha ocurrió y no va a ocurrir ahora, nosotros tenemos que buscar con el Gobierno nacional niveles de entendimiento porque primero está la gente que la guerra política, primero está la gente con sus necesidades con respeto al gobierno de Nicolás Maduro, y si yo tengo que ir a hablar con Maduro para que garantice los recursos de Maracaibo, iré hablar con Maduro. La Alcaldía de Maracaibo no va hacer una trinchera donde le estemos tirando piedras al Gobierno, de eso se encargan los partidos políticos. La Alcaldía tiene que ocuparse por atender a los ciudadanos. Nosotros vamos a ir al Gobierno nacional para que le entregue los recursos que le corresponden a la ciudad, por ejemplo los recursos de PDVSA que a la ciudad se los quitaron y por Ley tienen que entregárselos, tengo que convencer a Maduro que no esté de espaldas al pueblo, porque él es el jefe de PDVSA. Nosotros vamos a buscar como entendernos, como resolver porque primero está la gente.

¿Qué significaría juramentarse ante la Asamblea Nacional Constituyente?

No hay decreto que les diga a los candidatos o a los alcaldes electos que se vayan a  juramentar ante nadie que no sea el Concejo Municipal, no existe ese decreto, pero puedo decir con toda claridad que si nos toca pasar una noche en el infierno por salvar a Maracaibo, lo vamos a hacer. No vamos a dejar a este pueblo como novia de pueblo, la gente va a votar y va a tener alcalde, la gente va a votar y va a tener gobernador que le atienda y responda por sus problemas. Los políticos nos entenderemos con los políticos y fijaremos nuestras posiciones, e iremos de pie a donde tengamos que ir a defender los derechos de la ciudad y del estado.

¿Por qué es usted la llave de Manuel Rosales en Maracaibo, ya que había varios aspirantes?

Yo soy uno entre muchos compañeros que tienen altos méritos. Yo tengo 18 años como periodista en los medios de comunicación y como activista político y social, y la ciudad me dio un reconocimiento y mi partido así lo entendió, por eso yo soy su candidato a alcalde, el candidato de mi partido, de la alianza de partido pero también de la gente de mi ciudad.  

¿Cómo ha visto el contexto ya no como periodista sino como candidato?

Me cambié el uniforme de periodista. Me siente bien como pez en el agua. Vamos a dar el mejor aporte para la ciudad, es complejo es como tres ciudades en una, tres tipos de requerimientos, en medio de las competencias la Maracaibo urbana,  dentro de esta hay una Maracaibo semi-urbana y la Maracaibo consolidada y la otra Maracaibo que es donde están acumulados todos los problemas de la gran deuda social venezolana que es el oeste que necesita atención humanitaria de emergencia, entonces la gestión tiene que poder equilibrar las exigencias de una ciudad que necesita humanizarse que es una de las primeras funciones a las que me voy a dedicar en cuerpo y en alma para que esta ciudad esté limpia en medio de mis competencias, es decir no tenemos las competencias de la basura, se la llevaron ellos (la Gobernación del Zulia), se la quitaron a Eveling (de Rosales) y fracasaron y esto ha sido aparatoso, no tienen camiones, no tienen cauchos, no tienen para ponerle aceite a los vehículos, se dieron cuenta que el daño que le hicieron a la ciudad ahora lo están administrando ellos, como desastre. La ciudad tiene hoy más basura desde que tomaron la administración del aseo urbano, porque no se puede recoger basura sin recursos para recoger basura. No se le puede lanzar en la espalda a los ciudadanos un problema que tiene que atender en este caso quien tenga la competencia, hoy la tiene la Gobernación que hoy no tiene cabeza, que es una Gobernación acéfala, que la dejaron acéfala por no reconocer el mandato popular que esta vez van a reconocer.

¿Qué pone sobre el tapete para resolver esos problemas en un escenario igual o más difícil a la que enfrentó la gestión saliente?

Lo primero es continuar lo que se ha hecho bien, hay cosas que se han hecho bien para la ciudad, nosotros estamos inaugurando la losa cero hace tres días de la Biblioteca del oeste de Maracaibo. Aquí ha habido una inmensa actividad cultural, social, hemos capacitado miles de personas en la ciudad para que la gente no pida pescado sino que tenga la caña de pescar, para pescar su propio pescado. Nuestra tarea es continuar lo que se ha hecho bien, resolver y no volver a incurrir en lo que se ha hecho mal y hacer lo que nunca se hizo, esas son nuestras líneas de acción con respecto a la continuidad de Un Nuevo Tiempo que ha gobernado la ciudad y la seguirá gobernando, eso es fundamental. En el tema de recursos, vamos a seguir profundizando el tema tributario que la gente pague los impuestos y entienda que los impuestos es para revertirle al ciudadano, eso es importante con la buena noticia de que esta es la ciudad más barata en materia tributaria. Nosotros hemos sido eficientes en materia de cobro de impuestos, pero el impuesto de Maracaibo con respecto al impuesto de San Francisco es un abismo, nosotros no llegamos al dos por ciento y San Francisco cobra hasta el seis por ciento por actividades económicas, ya que aquello es casi confiscatorio nosotros hemos dado un trato a los empresarios y a la gente en el ramo inmobiliario que permita que la Alcaldía se financie pero que tampoco quiebre a los empresarios, porque creemos en la empresa libre, en la empresa privada como un soporte de la actividad de toda la ciudad, porque sin empresarios no hay empleo, así como no hay trabajadores no hay empresas. Vamos a poner mucho énfasis en el tema multilateral, hay recursos en el mundo para atender las alcaldías, para hacer convenios con las alcaldías, que permitan niveles de apalancamiento de fondo. Vamos al programa de ciudades hermanas, para nutrirnos de los aportes que nos puedan dar ciudades como Medellín, Bogotá, Montevideo, ciudades latinoamericanas pero también del Norte de América, de Miami y otros condados. Vamos a construir un programa de ciudades gemelas que nos va a aportar recursos importantes, intercambios de experiencias para fortalecer y resolver problemas. Vamos a bañarnos de esas experiencias.

Ese plan implica la conformación de un equipo. ¿Ha pensado en los nombres o perfiles que lo ayudarán a adelantar esa gestión?  

El perfil del equipo es el talento, que la ciudad aporte sus mejores talentos. No podemos traer al gobierno gente improvisada, sino gente con talento, con capacidad y con un nivel de experiencia y resolución, ejemplo de ello es el equipo de gobierno que lo encabeza la profesora Mirian Carroz quien está desarrollando junto a un equipo multidisciplinario donde tenemos gente que hace planificación de la tradicional pero también del área innovadora, ambientalistas para devolverle a Maracaibo el rostro humano, vamos a bajarle la temperatura a la ciudad sembrando árboles y abrir espacios para el esparcimiento de la gente. Por tanto, ya hemos venido desarrollando un perfil, necesitamos gente primero que tenga una capacidad para generar gobernabilidad, para que el clima organizacional se ponga a tono, necesitamos especialistas en el tema multilateral, en el tema limpieza y ornato, en el tema transporte que hoy es uno de los problemas centrales de los ciudadanos. Hay que hacer un equilibrio entre las necesidades del usuario y los transportistas y buscar un sistema de transporte masivo para ir sustituyendo la flota actual. La ciudad tiene que atender y resolver el problema del transporte masivo, Manuel Rosales logró esa experiencia con la red maestra y la red complementaria y de allí para adelante no se ha podido avanzar en eso, nosotros vamos a avanzar juntos con Rosales como gobernador porque tengo que apoyarme en recursos por el costo de las unidades de transporte y una alianza con el sector privado para que Maracaibo vuelva a tener su red maestra y complementaria. Eso lo teníamos, solo había que mantenerlo, y hoy la ciudad no tienen transporte público.

¿Cómo reconducir ese recurso humano que ha desaparecido como el carrito por puesto para entrar en un transporte masivo?

Con experiencias asociativas y cooperativas que han sido exitosas en el mundo.  Alemania es un país que tiene más cooperativas en el mundo. Si se logra gestionar un autobús y se puede tener cuatro chóferes de carritos por puestos copropietarios de esa unidad en manejo de cooperativas que le den mantenimiento, que tengan guardias y que todos puedan vivir del mismo autobús. Esa experiencia del cooperativismo bien visto, no una cosa para hacer propaganda, sino como lo han entendido sociedades que han sido exitosas en esa materia. No podemos dejar a los chóferes de tráficos como si fueran un carro desenfilado, debemos incorporarlos a un sistema de transporte moderno para una ciudad que desea progreso, y una ciudad sin transporte público es una ciudad que no puede hablar de progreso.