¡APLAZADO! Morrocoy de Oro para Willy Casanova tras 200 días

El Alcalde de Maracaibo se ganó varios "Morrocoy de Oro" en sus 200 días de gestión municipal

El Morrocoy de Oro es un premio que se inventó Hugo Chávez con cinismo para otorgárselo a las obras de infraestructura retrasadas a modo de reflejar ante el país la profundidad de su autocrítica. Lo hizo desde el estado Carabobo a través de un “Aló Presidente” donde regañó prácticamente al ministro de Infraestructura, a los empresarios encargados de la obra y lanzó una fuerte crítica contra el retraso de la misma. Es menester, antes de entrar en el tema que nos atañe; Alcalde de Maracaibo, Willy Casanova y sus casi 200 días de gestión, contextualizar exactamente cuándo el Presidente (Chávez) creó el Morrocoy de Oro y cómo lo lanzó en transmisión en vivo.

Fue específicamente ante una consulta sobre la estimación del tiempo de conclusión de unas obras prometidas de un sistema interconectado ferroviario, ante lo cual mostró molestia por la respuesta ofrecida por el encargado, por el Gobierno, de la obra.

Esto fue lo que respondió literalmente en su programa Aló Presidente número 358 celebrado en Guacara, estado Carabobo: “Parece largo, te repito, ese tiempo, estamos a... 2010, finales de 2012 son dos años y medio todavía. Hay que apurar, esto hay que apurarlo, yo tengo ahorita una campaña contra las obras morrocoy, mandé a hacer un ‘Morrocoy de Oro’ porque voy a empezar a darle ‘Morrocoy de Oro’ a la más lenta, espero que no se lo gane el ferrocarril ¿no? ¡no! Ustedes tienen que apurar esto, hay que apurarlo”.

“Yo –continuó- la otra vez  vine a pasar una revista, ahora se me fue el retorno ¿estamos saliendo al aire? ¿sí? Correcto, mira, mira qué belleza estos países vine... venía yo manejando por la autopista ¡allá va la autopista regional del centro! Allá está una zona industrial, por allá... más allá está el Lago, más allaíta está el Lago, el Lago de Valencia, el Lago Los Tacarigua (…) Bueno yo vi cuatro pela gatos, con el perdón de los señores que estaban trabajando, eran como... yo no vi más de 40 trabajadores, un día de trabajo a las tres de la tarde en todo ese tramo, llamé a Diosdado (Cabello), llamé a Pérez Colina ¡ah! Así nunca vamos a terminar con 40 trabajadores, Isea (Rafael), yo te vi ese día y te lo comenté ¿verdad? Isea me llamó hace varios, como dos meses, Presidente esto está paralizado el ferro... ¿cómo se va a paralizar el ferrocarril? Las empresas que están aquí comprometidas no pueden paralizarse, ellos verán cómo hacen, ellos firmaron un contrato, ellos tienen un compromiso, ellos tienen un plazo. No tienen ningún tipo de excusa porque si es por la deuda eso se les va a pagar ¿eh? entonces ustedes tienen que llamar a esos empresarios y si no les cambiamos la concesión, buscamos otras empresas ¿eh? (…)”.

¿Morrocoy Para Willy?

Pues parece que sí. Cuatro obras prometió Willy Casanova atender con celeridad y compromiso en su campaña electoral y que los Maracaiberos –quienes votaron por él- y también quienes no, por el derecho que les asiste de ser ciudadanos de esta casa grande, cifraron alguna esperanza de cambio tras el rotundo fracaso de la anterior gestión, o sea, la de la opositora Eveling Trejo de Rosales.

Casanova criticó ampliamente a Trejo de Rosales por:

1.- Asfaltado

2.- Recolección de basura

3.- Semaforización

4.- Transporte

A cada una de las obras prometidas por el actual jefe Municipal le sale su ‘Morrocoy de Oro’.

A poco más de 190 días, casi 200, desde que Casanova juró como Alcalde de Maracaibo, el asfaltado está totalmente ausente de las calles de barrios, urbanizaciones y ni siquiera de las principales avenidas de la ciudad. Solo la avenida 16 ha sido recuperada de punta a punta por una obra realizada por la Gobernación del Zulia.

No hay una sola calle o avenida que se pueda decir que esté en buen estado. Los huecos hacen intransitables las circunvalaciones Uno y Dos, el llamado Corredor Vial Hugo Chávez, o sea la Circunvalación Tres, da vergüenza. La avenida Universidad tiene tramos bastante deficientes, ni hablar de Delicias y Bella Vista. La Limpia es una guillotina, la arteria que empalma con vía a La Concepción, a parte del caos con las aguas servidas, también está llena de cráteres. Los conductores de los ya casi extintos carritos por puesto se cansaron de protestar y de cerrar esas calles en vano.

Javier Butrón, conductor de la línea Bella Orquídea, alegó sinvergüenzura: “Este alcalde (Casanova) se reunió con el gremio de transportistas y una de las cosas que prometió fue la consolidación vial de las rutas de transporte, no hay una sola que sirva. Por lo menos ahora, los camiones y camionetas que pasaron a sustituir a los carritos, buses y microbuses tienen una mayor capacidad de resistencia ante el pésimo estado de las vías, pero las piezas no son eternas y los repuestos a precios inalcanzables, me parece una sinvergüenzura, ahora son una llave, la trilogía perfecta, el Gobernador, el Alcalde de Maracaibo y el de San Francisco y no hay una sola mejora en la ciudad”.

Pudiera seguirse mencionando más arterias viales en pésimo estado, por ejemplo la avenida Pomona, a la altura de San Sebastián, tiene añales rota y con bote de aguas servidas. La avenida Sabaneta es otra guillotina, allí hay más bocas de visitas que calle y la mitad de éstas están abiertas, ene cantidad de vehículos se han visto afectados por el mal estado de esta importante y transitada vía a punto de reventársele los cauchos y los rines, como si adquirir rines y cauchos fuera cosa sencilla.

Morrocoy a la recolección

Si algo puede evidenciarse del abandono municipal de esta ciudad es el basurero y la quema de basura como una práctica cotidiana que obliga a los ciudadanos, a falta de recolección, a tener que prenderle fuego a la basura generando una contaminación doble.

No hay rincón de Maracaibo que no esté atestado de basura y que ésta no sea quemada a cualquier hora por las personas. Desde lo alto de un edificio se observa la cantidad de gases contaminantes que manan de estas quemas de basura.

El médico neumonólogo Alejandro Chacín explicó que “si bien se sabe que basura acumulada es un foco de contaminación, toda vez que se forman bacterias que fluyen entre los desechos y desperdicios como gusanos, moscas, cucarachas, ratas y otro tipo de rastreros, no es menos cierto que quemar la basura ocasiona un altísimo nivel de contaminación del aire que respiramos, es decir, el solo hecho de prender un palo de leña y generar humo ya contamina, súmale entonces, las bacterias y las sustancias químicas descompuestas, más la carbonización de elementos como plástico, tela, goma y otros componentes que envían al aire gases altamente contaminantes y eso es lo que estamos respirando en Maracaibo”.

En la zona industrial de Maracaibo está el cementerio de camiones compactadores. La Alcaldía había informado en febrero que estaban montados en el plan para la adquisición de unos 50 camiones compactadores ¿Dónde están? ¿Cuántos están operativos y en cuáles condiciones? El Alcalde terminó por contratar camiones de volteo para “medio recoger” haciendo uso de cargadores frontales o retro-excavadores para que, una vez esté bastante alto el montón de basura, entonces pasar a recogerlo. En consecuencia, la práctica de mucha gente es salir de sus casas con sus bolsas de basura y echarlas en cualquiera de las esquinas de la ciudad donde se vea el montón, una práctica más que cavernícola de total desidia y resignación a lo marginal.

Si la Alcaldía está haciendo un esfuerzo verdadero en recolectar los desechos sólidos, tal acción no se ve en lo absoluto. No existe una sola de las prometidas cajas estacionarias para residencias y comercios, las calles, avenidas y plazas, más los alcantarillados en las vías se convierten así en depositarios de montones de basura que recogen una vez cada dos semanas y de los prometidos compactadores, ni uno solo.

Morrocoy al Transporte

Una de las grandes promesas de la revolución era que cuando “se recuperara al Zulia” los zulianos vivirían en carne propia los cambios en revolución. Las autoridades revolucionarias se cansaron de criticar a la gestión opositora que por muchos años gobernó al Zulia y aseguraron que una vez “recuperaran” la entidad se les iba a enseñar cómo gobernar. Así pues ganó Omar Prieto, ganó Willy Casanova y ganó Dirwings Arrieta, pero además tienen la mayoría del parlamento regional y aun así la desatención a Maracaibo y al Zulia entero es pasmosa.

Aquí cabe preguntarse ¿Dónde quedaron los “Lunes Regionales” que inició Nicolás Maduro, donde cada lunes se recibirían proyectos regionales y municipales para su aprobación y pronta ejecución? ¿Maduro ha aprobado recursos para el Zulia, dónde están, en qué se han invertido? ¿Qué puede ser más urgente hoy mismo y más grave que el problema del transporte? ¿El de la energía eléctrica? Tal vez, pero ese no está en manos del alcalde resolverlo, pero sí el del transporte.

En esta gráfica, se muestra un viejo camión de barandas cargado de personas. Esta es la autopista Pinar del Río – La Habana, en Cuba. La fotografía fue ofrecida a esta redacción por un médico cubano, cuya identidad –por obvias razones- la omitiremos acogiéndonos al precepto de protección a la fuente que dictamina la Constitución y la Ley Orgánica del Ejercicio Periodístico. El médico hizo hincapié en que la fotografía fue tomada en diciembre de 1999, ni pensar en esa fecha que Venezuela llegaría a tal extremo de miseria.

Las fotografías siguientes son del transporte urbano en La Habana actualmente. Nótese un sistema de transporte tipo gandola con una cabina de chuto. En Cuba le llaman "El Camello" por la forma. Es un sistema antiquísimo implantado allí por el castrismo con esas unidades provenientes de la antigua Unión Soviética, vale más que en Venezuela las impusieran en vez de los camiones y chirrincheras que fungen de transporte, serían un poco más dignos para la maltratada población.

Hoy el transporte colectivo urbano de Maracaibo y de otras ciudades del país es exactamente el mismo y eso es competencia de la alcaldía. Los transportistas se cansaron de hacer protestas y paros. No hay forma de que puedan arreglar sus cacharros, no hay acceso a los repuestos, los precios son inalcanzables y no hay subsidios ni créditos ni un programa que los ampare. Se inició una campaña de venta y distribución de aceites lubricantes, cauchos y acumuladores (baterías) la cual tiene en su alrededor enormes críticas sobre corrupción y preferencias, por lo cual el programa se hizo insuficiente para atender la enorme demanda.

Cabría preguntarse entonces ¿Y cuando los camiones de baranda y de cava, que hoy hacen las veces de autobuses y carritos por puesto, más las camionetas y los trencitos de la alegría que dejaron de transportar niños para transportar gente, se les desgasten sus repuestos, se les acaben los cauchos y caigan en el mismo dilema en que cayeron los transportistas qué harán, sacarán los convoyes militares a la calle a que sirvan de transporte como ya empezaron a hacerlo? Tal vez.

Lo cierto es que la gente, como nunca antes, había recibido un trato tan humillante de parte de un servicio público vital e importante como el transporte como el que recibe ahora en revolución. La Gobernación y la Alcaldía, ciertamente han “emparapetado” algunos buses Yutong y los han puesto al servicio, pero en comparación con los que siguen en el cementerio Yutong es como un grano de arena en el mar. El sistema Metro de Maracaibo sigue siendo el mismo “centímetro” como lo bautizó la gente y no hay un asomo de iniciar los trabajos para las nuevas rutas, ni siquiera la primera ruta ha sido terminada, aún se observan las estaciones inconclusas, mucho menos pensar en que algún día iniciarán las nuevas rutas y los Metrobuses cada vez quedan menos por el mismo tema de mantenimiento y repuestos, este es el servicio que merece no un Morrocoy de Oro sino de Platino o de Diamante.

Morrocoy a los semáforos

Como ninguna otra ciudad de Venezuela, Maracaibo no solo exhibe la peor vialidad, el peor alumbrado público, el peor transporte y el inexistente sistema de recolección y tratamiento de desechos sólidos, sino que es la peor ciudad en cuanto a semaforización. De 200 semáforos que tiene Maracaibo, 201 están deteriorados.

El problema de la semaforización es tal que ya ni reparando los semáforos la gente los obedece. La ciudad, en cuanto a la movilidad vehicular se anarquizó al punto de que nadie respeta un semáforo bueno porque nadie cree que está bueno. La gente se acostumbró a que “el semáforo no sirve” y en consecuencia sirva o no sirva, la gente lo irrespeta.

Los “pichones de policías” que colocan en algunos semáforos –valga acotar que en su mayoría se ubican en los semáforos que funcionan y no en donde no funcionan- y lo que hacen es desordenar más el tránsito dirigiendo el tráfico con total indiferencia de lo que marca el semáforo, así se transita en esta ciudad. Los semáforos todos son viejos y deteriorados, en algunos casos ya ni están, todo lo cual, hace que manejar se convierta en Maracaibo en algo temerario dentro de un pueblo forajido. A este servicio le cabe su Morrocoy de Platino también.

Hay otros temas como el gas doméstico, cada día más escaso en algunos sectores de la ciudad. Los botes de aguas blancas y negras, que si bien es competencia de Hidrolago, es menester que la Alcaldía –siendo un mismo gobierno como ellos dicen- coordinen actuaciones para abordar y solucionar el problema. Entonces, cuando en Maracaibo llega agua por tubería, las calles se anegan como si se tratara de un día entero de precipitaciones. Botes de agua potable por toda la ciudad sin el más mínimo acto de conciencia en el cuido y preservación del vital líquido y mientras a muchos maracaiberos no les llega el agua potable, en las calles de la ciudad se bota el agua y se malgasta.

¡Aplazado! Así está el alcalde Willy Casanova en sus casi 200 días de gestión municipal. Lo prometido sigue siendo deuda, un mono para ser exactos y la población sigue resistiendo no se sabe hasta cuándo.

NOTIZULIA / Redacción